El Poeta es la Sombra de la Sombra

Marco Fonz

En Metaforología nos despedimos del poeta Marco Fonz. A su memoria, 5 poemas suyos, inéditos, que nos hablan de las heridas abiertas, las metamorfosis, las rondas del arte, esas horas tarántula y las sombras.

Lo conocí ya hace muchos años. Era huésped en casa del poeta Iván Oñate y lo invitamos a una lectura en Otavalo. Su poesía dura, enérgica, pasaba y repasaba por los escuchas como una lija. Su voz siempre buscó la originalidad. Hablamos mucho. Fue un amigo lector de verdad. De los pocos lectores de verdad que he conocido, que no se han dejado llevar por las “comidillas” del rumor. Poeta comprometido. Era hombre de convicciones fuertes. Nunca acomodó su discurso para quedar bien con un grupo u otro. Crítico despiadado, polemista compulsivo, escandaloso, burlesco y brillante.

Lo extrañaremos mucho. Lo invité al Encuentro Paralelo Cero 2013. El no estaba seguro de ir, a regañadientes aceptó. Polemizó. Pero fue un hombre y un poeta de calidad. Y no vamos a dejar que el tiempo tape su obra. Siempre la poesía resiste al poeta. Y así será, querido Marco. Tu poesía te sobrevive. Abrazos. (Xavier Oquendo Troncoso)

 

 

DE LA HERIDA ABIERTA

 

Cruza la mar como si la noche hablara: como si dijera tu nombre

y la estrella del viajante explota en tu memoria.

Con un pie en la dicha y el otro en lo funesto

colocaste en tu cabeza plumas de América

y en mano conservabas pláticas del viejo olor.

La maravilla vil la maravilla contemplabas sobre los cascabeles del martirio

y no hiciste caso a lo que se te decía

y conservabas el ambiente del hogar abierto a las tempestades.

Un muerto no era el tuyo. Sólo uno no era el tuyo.

Los demás muertos los compartías con todos.

Ofreciste tu mano como primera lengua

y fue tomada al salto de mata y al calor de la letra.

El sudor se hace semilla en esta tierra: pensabas. Árbol será por la mañana.

Un fruto de su vientre: otro traidor a la complacencia.

Canta el gallo su amor la madrugada.

El sol se le hace nudo. La noche herida abierta.

Cuando volvías a casa un solo sonido sobrevivió

a todas las desgracias del mundo.

Por ahí latía

por debajo de la puerta.

La luz de tu beso en el yunque.

 

(De Fosc de sombra, libro inédito)

 

 

LA METAMORFOSIS DEL SUR

 

 

La luna es dos líneas en forma de X

y la sangre: el exilio.

El caminar hacia otra parte con los ojos en abismo

con el cerebro rupestre de pájaros.

El suspiro en un hilo de lata y el llanto como de madrugada.

 

Un joven se convierte en su pequeña sinfonía del nuevo mundo

se contempla a lo lejos.

Anciano de espuma sobre el mar.

 

Un joven es su mano y sus líneas y la suciedad toda

firme de color y ve adelantado el espacio donde cultiva la sombra.

El movimiento de tierra                                                                    ahora es vuelo.                      Péndulo entre la piedra cambiante.

La imaginación es la patria de los extraviados.

 

Al camino con los canallas de entendimiento.

Yo no sé de la mentira: sólo florezco en otra esencia.

A la calle del brazo de los ingratos.

Yo no digo la verdad: sólo enmudezco cuando canto:

y canto tanto como caminos llevan a Antigua.

 

La línea de su mano es un joven que se transforma en Luna Park.

 

(De Fosc de sombra, libro inédito)

 

 

RONDA DEL HOSCO ARTE

 

Sonreír nos lleva al hosco oficio de la rabia.

Ser feliz es destino de los huecos.

En las calles de los viejos pueblos:

Lo lleno siempre se embriaga con desesperación perruna.

 

A la ruina va la mano que hurga al encumbrado muerto.

Se paga al dolor con monedas marinas.

 

El baile con un pie es para el invisible

la flor con pétalos de alcohol es luz para los viajeros.

 

Quien canta todavía el golpe en el abrazo tiene un diente de leche negra.

Túnel su corazón y por partes se va

se marcha incompleto.

 

Sonríen sus labios de aire pero no los de carne, no, ellos se quedan muy serios.

 

Una flor de lejanía maldice al cielo.

 

(De Fosc de sombra, libro inédito)

 

 

LA HORA TARÁNTULA

 

 

Hablo con la medida del destino                                          con la pasión del triángulo

con el muerto de ayer.

Digo por primera vez lo ido.                                                 Lo acelerado del delito.

La ira de un dios bicéfalo murmurando elegías.

No se ama al hombre, se busca al ser.

Al pensamiento tirado al aire. A la distancia entre una mano y otra.

A la moneda de fuego.

Los antiguos vinieron y dejaron un papel en tu oído.

Anduvieron ya por tu corazón una vez.

Puente de niebla en la hora tarántula.

A mitad del paso quedaste extasiado, como de dicha hecho.

El río imaginario mojó los pies del viajante.

Trae algo como enredado entre palabras.                  Trae la siguiente pista a seguir.

 

Un canto bajito se escucha allá en las montañas.

El desierto sube a la altura de ciudad.

Uno o dos muchachos saludan su paso y lo siguen.

Preguntan-preguntan-preguntan:

una sola respuesta.

El olor a día de muertos distrae la comunión.

El cerebro es un mar oscuro, dice:

las estrellas se comen unas a otras, dice:

sonríe y no dejes nada a nadie.

 

(De Fosc de sombra, libro inédito)

 

 

EL POETA ES LA SOMBRA DE LA SOMBRA

 

No lo quería decir de esa forma pero completó un mundo.

Dos veces de amor herido y dos recuperado junto al muro de la libación.

Una luna secreta le crecía al cráneo.                          Luna roja-Luna negra-Luna blanca

Mater invisible de los aperitivos.

Pasa como en todas las calles decentes, un hombre escarba con un palillo su alma

y no le cuenta a nadie lo que de ahí sacó.

Esto lo pensaba de otra forma cuando se estaba rasurando el pequeño velo de su

párpado.

Lo pensaba mejor y con voz engolada, lo diría aquella tarde de relojes en el cielo

a la hora del café en el café rodeado de aquellos jóvenes incendiados.

Era la maravilla al desnudo sobre un papel de seda.

Era el mundo puesto a los pies del Certa, del Grillon o del Cyrano de la Place Blanche.

Ahí se derretiría como oro sobre la cara de un rey.

Sólo por inventar un exprimidor de sombras.

No lo escuchó nadie: alguien había llegado con un mejor artefacto.

Estrujó el aire a su aire y el vino ya no reflejaba su rostro.

Calló ese día pero fue alegre.

 

(De Fosc de sombra, libro inédito)

 

 

Marco Fonz nació en México, en 1965. Es poeta, editor, artista visual y promotor cultural. Cursó estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Diplomado en la Escuela de Escritores de la SOGEM. Fue becario del Centro Chiapaneco de Escritores (1994-1995). En el año 2002 obtuvo el Primer lugar del Premio de Poesía Rodulfo Figueroa, Chiapas. Tiene 24 poemarios publicados entre los que destacan: Cantos siniestros a Chiapas, El ojo lleno de dientes, Los Buscadores de Shavana-Lamar, Intemporal de peldaños, La danza de los idiotas, Los martirios, Osario de los relámpagos, Paisaje de tres gritos, Oír cáscara amarga, Pagana procesión de las visiones, Vocación de estragos, Ozyko, Fruto herido que se come a solas, Aire de dos espaldas, Kockzys y Rezo del mestizo. Sus poemas han sido traducidos al italiano, al tsotsil, francés, catalán, portugués y al inglés.

 

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